Martha Romero
Integrantes del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) levantaron las plumas de la caseta de la autopista México-Toluca para permitir el paso libre a vehículos, con el fin de manifestar su inconformidad ante la falta de respuestas a sus demandas de parte del Gobierno de México.
Si bien en un principio se manejó que habría un paro nacional indefinido y bloqueos de manera intermitente a partir de las primeras horas de este lunes 6 de abril, fue alrededor de las 8:30 de la mañana cuando arribaron diversos grupos de transportistas y agricultores al lugar para emprender dichas acciones, y alrededor de las 16:30 horas se retiraron del lugar después de reunirse con autoridades del gobierno estatal.
En un principio los inconformes levantaron las plumas de las garitas de la caseta de cobro para dar paso libre a los vehículos, sin embargo, se activó el sistema anti-evasión y solo quedó una de las siete casetas, lo que provocó que las unidades detuvieran su marcha por temor a sufrir la ponchadura de sus llantas.

El bloqueo en la mayoría de los carriles de la autopista generó una intensa carga vehicular en esta importante vialidad, por lo que de acuerdo con las autoridades la fila de autos se extendió por alrededor de 5 kilómetros.
Los manifestantes determinaron no dejar pasar a los autobuses del transporte de las líneas que se negaron a sumarse a este paro, por lo que usuarios de líneas como Caminante y Mensajero tuvieron que descender de las unidades para continuar su trayecto a pie.
Entre las demandas del FNRCM esta la seguridad en carreteras, apoyos y facilidades para el transporte, desactivación de retenes que son puntos de extorsión policial y operativos permanentes de vigilancia con patrullaje continuo de la Guardia Nacional en las principales carreteras federales.
También exigen la instalación de cámaras de seguridad y botones de alerta enlazados a los C5 y C4, el cierre inmediato de accesos irregulares en tramos carreteros federales, sacar los granos básicos del T-MEC y detener las importaciones indiscriminadas, establecimiento de precios de garantía para toda la producción, así como la creación de una banca de desarrollo para el campo.
Por su parte, la ANTAC exige seguridad real y permanente en carreteras federales, un alto a la extorsión y corrupción en retenes, condiciones justas para el desarrollo del transporte de carga, apoyo y respaldo a las familias de transportistas víctimas de la inseguridad, así como la eliminación de cargas fiscales injustas como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al diésel para el sector.
Actualmente, dijeron, el transporte de carga vive una crisis profunda, ya que la inseguridad en carreteras ha rebasado todos los límites con robos, homicidios, desapariciones y extorsiones que ya son parte del día a día del transportista, así como la falta de acción efectiva de las autoridades que ha dejado al sector en estado de indefensión.
Tanto el FNRCM como la ANTAC reiteraron su disposición al diálogo para la búsqueda de soluciones efectivas a sus problemáticas.
(Foto: cortesía)
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