14/Jun/2024
Portal, Diario del Estado de México

Familia y Sociedad / ¿Salir de vacaciones en esta Semana Santa? …. ¿aún estando en pandemia? 

Fecha de publicación:

Laura Barreal Danel


¡¡¡ Muy estimadx lectorx !!!…Le saludo con el placer de desear para Usted y los suyos, paz, salud y abundantes bendiciones en éstos días, así como darle las gracias al tiempo y espacio que en su agenda emplea para la lectura de ésta columna.
Nos encontramos ya muy cerca del inicio de la Semana Mayor, en la que gran número de personas anualmente dedican para participar en los oficios que la Semana Santa implica y que nos permiten a los creyentes, vivir de cerca el Triduo Pascual, en celebraciones religiosas que incluyen la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, desde el atardecer del Jueves Santo hasta el Domingo de Pascua. Y desde luego, muchas personas aprovechan este espacio de tiempo, para tomar vacaciones en playas o lugares turísticos.


Es conocido por todos, el hecho de que la pandemia aún no ha terminado. El riesgo de contagios continúa vigente, lo cual trae consigo el peligro de adquirir la enfermedad (COVID 19). La historia nos muestra que las pandemias permanecen por largos períodos y que es poco a poco que se va disminuyendo el riesgo de contagio.


Y me viene a la cabeza la importancia de que, en nuestras decisiones personales, tomemos en consideración procurar “el bien común”, y antes de hacer una elección respecto a lo que individualmente deseamos, pensemos si las consecuencias de tal elección también representara un bien para los demás.


En este sentido resulta más que pertinente no perder de vista siempre, y más que nunca en ésta pandemia, tomar en cuenta el cuidado que debemos tener hacia nosotros mismos, hacia nuestra familia y también, respecto a la comunidad, recordando que “Si yo me cuido….cuido también de los demás”, premisa que nunca pierde vigencia ya que, la persona humana está llamada a vivir en comunidad no en soledad. De tal manera que, formarnos una conciencia de fraternidad y bien común contribuirá a que realmente estemos abonando a construir un mundo mejor, favoreciendo la fraternidad a través de privilegiar en nuestras propias decisiones el bien que cada una de ellas represente para la comunidad, de la cual formamos parte y tenemos una personal responsabilidad en la construcción del tejido social.


Las posibilidades de dar sentido a los próximos días, aun quedándonos en casa, son variadas. Solo es cuestión de dedicar parte de nuestro tiempo a meditar sobre los temas familiares que han quedado sin resolver y que hoy, se presenta un tiempo propicio para darles solución, entre todos los miembros del núcleo familiar, comenzando por revisar cómo está el tema de la comunicación en la familia, tomando en cuenta que, en los últimos tiempos, hasta antes de la pandemia, la forma de vida vertiginosa y acelerada no nos daba espacios libres para ni siquiera mirarnos entre nosotros, pues estábamos enfrascados, tal vez sin percatarnos de ello, en el individualismo y egoísmo que tanto se ha promovido en la sociedad del siglo XXI….. De tal forma que, sin darnos cuenta hemos ido nublando nuestra inteligencia para caer sin previa reflexión, en ideologías que atacan directamente a la institución básica de la sociedad, que es la familia.
Si nos detenemos a analizar ésta situación y observamos los mensajes que estamos recibiendo a través de los diferentes medios, sí podremos descubrir que éstos no están promoviendo precisamente la mejora de la vida familiar. Y si somos un poco analíticos concluiremos que, cuando la persona no cuenta con una buena comunicación familiar y lazos familiares fuertes, es mucho más débil y manipulable para caer, sin percatarse, en situaciones que ponen en riesgo su estabilidad emocional, física y espiritual, pues no cuenta con una conciencia de la dignidad y el valor personal que posee, simplemente por el hecho de existir, siendo un ser “único e irrepetible”, cuya vocación o llamado a la existencia es al amor y al bien.


Y es justamente en la experiencia familiar donde la persona aprende a saberse y sentirse digna y valiosa, poseedora de inteligencia y voluntad para ejercer una libertad, siempre relacionada con la responsabilidad, que le permitirá ser dueña de sí misma y con esa conciencia, construir una vida, libre de manipulaciones, con capacidad de toma de decisiones para acceder a la verdadera plenitud sin sufrir esclavitudes que vayan mermando sus propios talentos y sea entonces, presa fácil de las ideologías que simplemente son falsas verdades que, al final conducen irremediablemente a la falta de sentido de vida y a la frustración.
Los próximos días, mi querido(a) lector(a), pueden ser una verdadera oportunidad para tratar de extraer los valores que la pandemia nos ofrece ya que, contaremos con el tiempo, que nunca teníamos, para priorizar la misión y vocación de ser padres, como formadores de personas, que tarde o temprano saldrán a formar parte de la vida social y que, inexorablemente tomarán decisiones que impactarán los espacios en los cuales de desenvolverán esos pequeños o adolescentes que hoy están en casa, que se convertirán en adultos y cuyas elecciones necesariamente serán resultado del marco de valores y principios que en la vida familiar haya sido construido por los padres en la infancia y adolescencia de los hijos. Y no olvidemos la importancia del ejemplo de los padres para educar a los hijos en la responsabilidad, el civismo para ser buenos ciudadanos y, en muchas otras áreas siendo conscientes de que, si los padres no tienen conductas responsables no se podrá esperar que en el futuro ellos las tengan.


Hoy seguimos en pandemia, aunque el período vacacional se acerque y es momento de considerar que, una buena parte de la responsabilidad, hoy está directamente relacionada con reducir la propagación del coronavirus, lo cual evidentemente requiere sacrificios y responsabilidad, que quedará grabado o no, en la experiencia de los niños que hoy están pasando por una pandemia y que ofrece una extraordinaria coyuntura para que la humanidad, entre otras cosas, recupere el valor que la familia tiene como célula de una sociedad que hoy se presenta carente de valores y principios que sustenten el sano desarrollo de los niños que en el futuro serán los adultos que harán elecciones y tomarán decisiones que impactarán el tejido social, del cual ellos formarán parte y que todos deseamos que refleje en un mundo más humano y fraterno.

                                                                              Y…..Hasta la próxima, queridx lectorx 

¿Te gustaría recuperar la comunicación y la armonía en tu vida familiar?………..
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