Martha Romero
Para combatir la invisibilización histórica y la discriminación a las personas afrodescendientes en la entidad y el país, es indispensable que la sociedad y las instituciones educativas reconozcan la profundidad e importancia de la herencia afrodescendiente para garantizar el respeto a sus derechos humanos, aseveró David Alejandro López Arriaga, director y fundador del Centro de Estudios Afromexicanos Tembembe.
El investigador y activista aseguró que las reformas constitucionales para el reconocimiento de las personas afrodescendientes fueron un gran paso, sin embargo, su presencia no es un fenómeno reciente ni aislado, sino un pilar fundamental en la consolidación del país desde la época virreinal, por lo que es vital reconocer sus raíces más allá del mito del mestizaje para proteger derechos humanos.
Destacó que la base de todo cambio social reside en la educación, por lo que trabajan activamente en la promoción de la memoria histórica y en procesos de difusión para que las nuevas generaciones comprendan el impacto violento de la trata transatlántica, no sólo como un dato económico, sino como un ultraje a la vida que cercenó familias y culturas enteras.
Subrayó que recuperar esta narrativa es esencial para dignificar a las comunidades actuales y a las personas para desarticular los prejuicios basados en el color de piel que aún persisten en el imaginario social.
López Arriaga explicó que actualmente existe la discriminación contra las personas por su color de piel y existe la creencia de que mientras más clara, mayores serán las posibilidades de tener empleo o un mejor salario.
Además, dijo, la historia oficial ha relegado la existencia de personas afro a una “nota al margen” o a un hecho anecdótico, favoreciendo un discurso de mestizaje que borra la diversidad fenotípica y cultural del país.
Advirtió sobre la persistente práctica de “extranjerizar” a este sector, un fenómeno que surge del desconocimiento de la propia historia porque a pesar de que figuras y producciones culturales coloniales daban cuenta de una sociedad multiétnica, el ideario moderno ha empujado a muchas personas mexicanas con rasgos afro a no reconocerse como tales.
“Con lo anterior, solo atribuyen su apariencia a casos aislados en lugar de a una presencia comunitaria milenaria. Esta falta de reconocimiento es, en sí misma, una herencia del despojo de identidad iniciado durante la esclavitud”, concluyó.
(Foto: Especial Portal)
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Categoría: Seguridad y Justicia |
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