Gabriela Landetta
Ante una multa, clausura o revocación de licencia, lo peor que puede hacer un empresario es ignorar el papel que le dejan en la puerta, expresó Luis Eduardo Gómez García, presidente del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de México.
Su recomendación al sector empresarial es lo contrario: leer la notificación de inmediato, entender qué se reclama y no dejar que corran los plazos. “Muchas defensas se pierden por esperar que la notificación esté mal hecha”, advirtió.
El segundo paso, explicó, es revisar con lupa quién emitió el acto y verificar si esa autoridad es competente, si el documento está debidamente fundado y motivado, si se respetó el procedimiento que marca la ley y desde qué fecha empiezan a contar los términos para impugnar.
Con esos cinco puntos claros, señaló Gómez García, la defensa tiene más probabilidades de prosperar. Y como tercera clave, sugirió buscar asesoría jurídica inmediata, aunque sea con un pasante: “Es mejor ganar el fondo que la forma”.
También recordó a los particulares que, en visitas de inspección o verificaciones, la autoridad está obligada a decirles qué norma les aplica, cómo cumplirla y qué documentos presentar.
Y si consideran que la decisión es arbitraria, en el mismo acto se les debe informar que pueden impugnar ante la propia dependencia o acudir al Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de México.
Entre los actos que más golpean a las empresas enlistó multas administrativas, clausuras, negativas de permisos, créditos fiscales, sanciones en licitaciones y contratos, y responsabilidades administrativas.
Ante esa situación insistió en que la ruta es atender, revisar y asesorarse. Sólo así, concluyó, se pueden generar sinergias que mejoren la relación entre gobierno y ciudadanos con reglas parejas para todos.
(Foto: Especial Portal)
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Categoría: Economía y Trabajo |
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