Diana Solórzano
Con formas de pan de muerto, frutas, calabazas y cráneos, velas artesanales acompañan las ofrendas de Día de Muertos; sin embargo, quienes las elaboran enfrentan una disminución en sus ventas, pues cada vez más personas consideran estos productos un lujo.
Marco Antonio Garduño Camacho, artesano de Tenango del Valle, explicó que las piezas son elaboradas a mano por su padre, quien se encarga de todo el proceso, desde fundir la cera hasta moldear, pintar y dar los detalles finales a cada figura.
A diferencia de los productos fabricados en serie, cada vela tiene características propias, pues no utilizan moldes para obtener piezas idénticas.
“Como todo se elabora a mano, no usamos un molde que todas las piezas fueran iguales. Sí buscamos que sea muy parecido a la realidad”, comentó.
Durante esta temporada ofrecen figuras de calabazas en distintos tamaños, cráneos, pan de muerto y frutas como manzanas, peras y naranjas. Además de sus formas, destacan por sus aromas: el pan tiene esencia de canela, mientras que las frutas conservan fragancias relacionadas con su representación.

“Buscamos que sean olores muy tenues, tampoco tan escandalosos. El pan huele a canela, la manzana huele a manzana, la pera a pera y la naranja a naranja”, explicó.
Las piezas son colocadas en las ofrendas como elementos decorativos o pueden encenderse para iluminar simbólicamente el camino de los seres queridos.
Los precios van de los 50 pesos para las figuras pequeñas a los 80 pesos para las grandes.
Actualmente, los artesanos ofrecen sus productos en la Concha Acústica de Toluca, durante los fines de semana de la Feria y Festival Cultural del Alfeñique, de 9:00 a 17:00 horas. También pueden encontrarse en 5 de Mayo número 100, colonia Centro, en Tenango del Valle, y en redes sociales como Ceras Artesanales.
Garduño Camacho reconoció que uno de los principales desafíos es que ha disminuido el interés de los consumidores por adquirir este tipo de productos.
“La gente ya no quiere comprar como antes, ya lo ve como un lujo, ya no lo ve como alguna necesidad para sus ofrendas”, señaló.
A esta situación se suma la competencia de productos elaborados con moldes, que permiten reproducir figuras en serie, lo que representa una dificultad para quienes conservan el trabajo manual.
Por ello, llamó a la población a conocer y consumir las creaciones artesanales, a fin de mantener vigente este oficio y reconocer el tiempo y dedicación que hay detrás de cada pieza.
(Foto: Diana Solórzano)
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Categoría: Economía y Trabajo |
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