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Reconstruyen la tradición: el pan de muerto en Tecomatlán tras impacto del sismo en 2017

Diana Solórzano

El sismo que sacudió hace 9 años a la comunidad de Tecomatlán, en el municipio de Tenancingo, Estado de México, también afectó a las familias dedicadas a la elaboración de pan artesanal, al provocar daños en sus amasijos, bardas y techos de los espacios donde trabajaban. 

Hoy la tradición está de pie y artesanos panaderos mantienen viva una tradición que ha pasado de generación en generación.

Adán García Castillo, productor del pan de muerto artesanal, recordó que “hubo daños, fueron en los amasijos, en las bardas y eso sí, techos y todo eso. Como la mayoría eran techos de lámina, sí se cayeron”, relató.

Actualmente, las familias han retomado sus actividades y durante octubre y noviembre concentran sus esfuerzos en la elaboración del tradicional pan de muerto en figuras, como muñecas, canastas, corazones, conejos, coronas y caritas, piezas que se colocan en las ofrendas.

Adán García explicó que este oficio representa cuatro generaciones de trabajo familiar.

“Somos hijos, nietos, todos participamos en la elaboración. Desde mi abuela, mi papá, yo y ahorita ya mi hijo, ya somos cuatro generaciones que vamos haciendo este pan”, compartió.

Detalló que el producto se distingue por su preparación artesanal, sin conservadores y con figuras decoradas a mano.

“Todo es 100 por ciento artesanal, son figuras que van adornadas con todo hecho a mano. Yo pienso que eso es lo que nos distingue y le da un toque a las ofrendas de los difuntos”, señaló.

Por su parte, Laura Ramírez Luna, también productora de pan artesanal, explicó que la elaboración de estas piezas comienza aproximadamente tres semanas antes de las celebraciones de Día de Muertos y requiere jornadas de trabajo de prácticamente todo el día.

En su caso, llegan a producir alrededor de 2 mil piezas diarias, con la participación de sus hijos y trabajadores que también aprenden el oficio. “Se les enseña para que sigan las tradiciones del pueblo”, expresó.

El pan se comercializa en la propia comunidad y en distintos puntos del Valle de Toluca, con precios que van desde los cinco hasta los 100 pesos, dependiendo del tamaño.

Los productores invitaron a la población a visitar Tecomatlán, en Tenancingo, para conocer y consumir esta variedad de pan artesanal, cuya elaboración se mantiene hasta el 31 de octubre.

(Foto: Diana Solórzano)




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Cultura
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