Martha Romero
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 2024 indican que las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en el Estado de México, registrando 12 mil 249 defunciones, ello por encima de la diabetes mellitus y de los tumores malignos.
La diputada Jennifer González López, presidenta de la comisión de Salud, destacó que las enfermedades cardiovasculares constituyen actualmente el principal reto sanitario del país por su elevada mortalidad, discapacidad, así como al impacto económico y social que representa.
Añadió que las cifras preliminares para 2025 reflejan que esta tendencia continúa, por lo que es indispensable reforzar las acciones preventivas desde el primer nivel de atención y consolidar una estrategia integral de salud cardiovascular.
Subrayó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80 por ciento de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse a través del control oportuno de factores de riesgo modificables y estilos de vida saludables.
Explicó que el incremento está relacionado con la obesidad, sobrepeso, diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemias, enfermedad renal crónica, tabaquismo y consumo de vapeadores.
González López añadió que otros factores que influyen son los hábitos poco saludables como el sedentarismo, consumo frecuente de alimentos con alto contenido de sodio, grasas saturadas y azúcares añadidos, además del estrés crónico y falta de descanso adecuado.
Enfatizó que estas enfermedades no solo son la principal causa de muerte, sino constituyen una de las principales causas de discapacidad permanente, pérdida de productividad laboral, empobrecimiento por gastos médicos catastróficos y una importante carga financiera para las instituciones públicas de salud.
Destacó que uno de los mayores desafíos es que una gran parte de la población desconoce que vive con factores de riesgo cardiovascular.
Resaltó que entre los signos de alarma que requieren atención médica inmediata están dolor intenso u opresión en el pecho, dolor que se irradia hacia el brazo izquierdo, cuello, mandíbula, espalda o ambos brazos, falta de aire, sudoración fría, náusea o vómito, así como mareo intenso o pérdida del conocimiento.
Por último, indicó que las recomendaciones médicas contemplan mantener una alimentación balanceada, reducir el consumo de sal, bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física, evitar el consumo de tabaco, vapeadores y alcohol, además de dormir adecuadamente y disminuir los niveles de estrés.
(Foto: Especial Portal)
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Categoría: Sociedad |
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