Martha Romero
Criar con respeto no significa criar sin límites, sino establecer reglas claras sin recurrir a esquemas autoritarios que pueden afectar la expresión y desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, afirmó Lizette Bretón García, psicoterapeuta de la Fundación Grupo Ydanna.
Explicó que la crianza consciente no prescinde de las reglas ni de la orientación adulta, modelo que propone educar sin violencia ni coerción y recurrir al juego, la comprensión y la empatía para establecer límites respetuosos.
Indicó que las personas adultas actúan como correguladoras de las emociones y conductas de los menores, acompañándolos en el desarrollo de habilidades que todavía están aprendiendo.
Advirtió que las prácticas coercitivas pueden limitar el desarrollo de habilidades emocionales, por lo que algunas reacciones impulsivas en la vida adulta pueden relacionarse con la falta de herramientas para reconocer, expresar y gestionar las emociones de manera adecuada.
Recomendó que madres, padres y personas cuidadoras recuperen aspectos positivos de modelos de crianza como la atención plena o mindfulness, práctica que permite concentrarse en el presente, identificar pensamientos, emociones y sensaciones corporales, particularmente durante situaciones de tensión.
Bretón García agregó que esta práctica puede ayudar a disminuir las respuestas automáticas y favorecer comportamientos basados en una mayor comprensión, regulación emocional y presencia de calidad.
Reconoció que, si bien no existe un manual único para ejercer la maternidad o la paternidad, pueden apoyarse en información especializada para afrontar el estrés, los desafíos y la responsabilidad que implica la crianza.
Destacó que uno de los principales retos es establecer límites acordes con cada etapa del desarrollo, por ejemplo, las conductas interpretadas como “berrinches” pueden ser expresiones de niñas y niños que todavía no cuentan con las habilidades necesarias para gestionar lo que sienten.
De ahí, dijo, la importancia de que las personas adultas observen sus propias reacciones y sean conscientes del ejemplo que ofrecen.
Finalmente, precisó que durante una crisis la prioridad debe ser acompañar y ayudar a regular las emociones para posteriormente orientar la conducta, ya que reconocer los propios errores y conectar antes de corregir también forma parte de una crianza consciente y respetuosa.
(Foto: Especial Portal)
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