La democracia se fortalece cuando cada voto cuenta y las instituciones electorales se adaptan a las nuevas realidades sociales, tecnológicas y normativas. En este contexto, y a 30 años de su creación, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) ha evolucionado de manera constante para garantizar elecciones confiables, incluyentes y con altos estándares de certeza.
Desde 1996, el IEEM ha trabajado para que la ciudadanía mexiquense ejerza plenamente sus derechos político-electorales, mediante una institución profesional que organiza, supervisa y da legalidad a los procesos electorales. Entre sus funciones sustantivas se encuentran la organización de elecciones, la producción de documentación electoral, el escrutinio y cómputo de los resultados, la promoción del voto y la vigilancia de la autenticidad y efectividad del sufragio.
A lo largo de estas tres décadas, la innovación electoral ha sido entendida como un proceso gradual de mejora continua. El Instituto ha apostado por ajustes progresivos que fortalecen lo que ya funciona, elevan la calidad de las elecciones y preservan la confianza ciudadana. Este enfoque ha permitido modernizar procedimientos, optimizar recursos y responder con eficacia a los retos que plantea una sociedad cada vez más diversa y exigente.
Uno de los pilares de esta evolución ha sido el valor de lo local. La experiencia territorial y la capacidad de decisión en el ámbito estatal han permitido atender problemáticas específicas, resolver conflictos de manera oportuna y adaptar los procesos electorales a las particularidades del contexto mexiquense.
En materia de igualdad y legalidad, el IEEM ha reforzado su papel como garante del cumplimiento de las normas de paridad, igualdad y respeto a los derechos político-electorales, así como en la verificación de encuestas y sondeos de opinión, asegurando que se apeguen a los lineamientos establecidos.
De manera paralela a la organización de elecciones, el Instituto ha impulsado programas permanentes de educación cívica y orientación ciudadana, con el objetivo de fomentar la participación informada y consciente, y de difundir los derechos fundamentales de la ciudadanía, como elegir y ser electa, así como asociarse libremente para participar en la vida democrática.
En estos 30 años, la innovación también ha estado vinculada a la austeridad responsable. La incorporación gradual de herramientas tecnológicas y la exploración de alternativas como el voto electrónico se han planteado como opciones para modernizar los procesos, mejorar la eficiencia operativa y generar ahorros a mediano plazo, siempre bajo principios de certeza, imparcialidad, independencia, legalidad, máxima publicidad, objetividad y paridad.
(Foto: Especial Portal)
|
Categoría: Sociedad |
Etiquetas:
No hay etiquetas asociadas a éste artículo. |
Vistas: 251 |