Martha Romero
Aunque las acciones emprendidas por el gobierno del Estado de México han contenido el brote de sarampión y sólo se han confirmado dos casos, es necesario reforzar la vigilancia epidemiológica y la cobertura de vacunación, aseveró la diputada Jennifer Nathalie González López, presidenta de la comisión de Salud, Asistencia y Bienestar Social del Congreso Mexiquense.
Añadió que, si bien México ya demostró que puede eliminar el sarampión, el reto no es inventar un nuevo modelo, sino restaurar la continuidad, disciplina operativa y responsabilidad estatal, pues en una entidad con casi casi 17 millones de habitantes y la movilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México, se incrementa el riesgo de propagación de esta enfermedad que puede causar complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso la muerte.
Indicó que hasta el momento se han registrado 6 mil 649 casos confirmados de sarampión en todo México y 24 defunciones asociadas, mientras que en el Estado de México se habían detectado 2 casos confirmados, indicadores que demuestran la circulación persistente del virus y la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica y la cobertura de vacunación, cerrando brechas de cobertura para evitar la expansión territorial y nuevos brotes.
“El sarampión no es solo fiebre y exantema, es neumonía, encefalitis, discapacidad y muerte evitable. Permitir que los brotes se normalicen sería aceptar como destino lo que es, en realidad, una falla corregible”, añadió.
La también integrante del grupo parlamentario de Morena hizo hincapié en que el resurgimiento del sarampión en México constituye un evento centinela de alto impacto sanitario, que debe analizarse con rigor técnico y no únicamente desde la confrontación política.
Resaltó que es un hecho documentado que México interrumpió la transmisión endémica del sarampión en 1995, y que la Región de las Américas fue certificada como libre de sarampión en 2016 por la Organización Panamericana de la Salud, gracias a décadas de vacunación sistemática, vigilancia epidemiológica activa y respuesta oportuna a casos importados.
Desde una perspectiva de salud pública, dijo, el retorno de brotes en 2024 y 2025 no debe interpretarse como la “reaparición espontánea” de una enfermedad erradicada, sino como el resultado previsible de brechas acumuladas en cobertura, heterogeneidad territorial y disrupciones operativas.
Precisó que el sarampión es uno de los virus más contagiosos conocidos, por lo que su reemergencia no es ideológica ni discursiva, sino que es matemática y epidemiológica, ya que cuando la cobertura efectiva desciende por debajo de 95%, el riesgo de brote es inevitable.
Finalmente, sostuvo que México cuenta con los instrumentos normativos, técnicos y programáticos para controlar el sarampión, entre ellos, un programa nacional de vacunación con sustento científico, lineamientos de vigilancia epidemiológica compatibles con estándares internacionales, así como una red institucional histórica que demostró durante décadas que la eliminación era posible con continuidad operativa y abasto suficiente.
(Foto: Especial Portal)
|
Categoría: Salud |
Etiquetas:
No hay etiquetas asociadas a éste artículo. |
Vistas: 338 |