Aunque durante la temporada de frío disminuye la sensación de sed, el organismo continúa perdiendo líquidos, por lo que mantener una adecuada hidratación sigue siendo necesario para su buen funcionamiento.
Durante los meses de bajas temperaturas es común que las personas reduzcan su consumo de agua debido a que sienten menos sed. Sin embargo, esta señal no siempre aparece de manera oportuna, por lo que esperar a tener sed para beber líquidos puede favorecer una hidratación insuficiente.
Ximena Barajas, nutrióloga de Bonafont, explicó que durante el invierno las pérdidas de líquidos pueden ser menos evidentes, ya que las personas no siempre perciben el sudor de la misma manera y también pierden agua a través de la respiración.
Otro de los mitos es que en invierno se pierde menos agua que durante el verano. Si bien las pérdidas pueden ser menos perceptibles, continúan a través de la respiración, la actividad física y la orina.
La especialista también llamó a mantener la hidratación durante el ejercicio, incluso cuando las temperaturas sean bajas. El sudor puede quedar oculto debajo de las capas de ropa, por lo que se recomienda beber agua antes, durante y después de realizar actividad física.
En cuanto al café y el té, aunque estas bebidas aportan líquidos y pueden contribuir a la hidratación, el agua natural continúa siendo una de las principales opciones para cubrir las necesidades de líquidos del organismo.
La cantidad de agua que requiere cada persona depende de factores como el peso, el nivel de actividad física y las condiciones del entorno. Como referencia general, se señala el consumo de alrededor de dos litros de agua al día, aunque las necesidades individuales pueden variar.
Por ello, especialistas recomiendan mantener el consumo de agua como un hábito cotidiano durante todo el año y no reducirlo únicamente porque las temperaturas sean más bajas.
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Categoría: Salud |
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