narcogobiernos

¿Narcogobiernos?

La oposición prianista lleva todo lo que va del actual sexenio sheinbaundista y un poco más acusando al gobierno de la 4T de “narcogobierno” no sólo a la administración federal sino al de las administraciones estatales morenistas, sin ofrecer una sola prueba de sus irresponsables dichos, irresponsables por la gravedad de los mismos, señalamientos que forman parte de una serie de estrategias fallidas, porque electoralmente en muy poco les han abonado a los que por décadas fueron el partido gobernante y el partido líder de la oposición, que con el tiempo se fusionaron bajo el pragmatismo de la derecha al que sumaron a lo que quedaba de lo que alguna vez fue la izquierda y en ese lapso cavó su propia tumba. Pero la acusación del gobierno de Estados Unidos al gobernador de Sinaloa, vino a revivir al prianismo, pero ¿de verdad hay “narco gobiernos” en México? La respuesta es sí y no. No porque no existe a nivel nacional un evidente gobierno involucrado por completo con uno de los varios carteles de la droga. Y podríamos decir que sí, pero mientras no existan pruebas contundentes no se puede afirmarlo con seguridad, pues aquí no se trata de creer o no creer sino de acredítalo, y no cabe la frase que alguna dirigente estatal de un partido político en el estado sostiene reiteradamente, “no tengo pruebas, pero tampoco dudas”. Y si de simples acusaciones hablamos, entonces tendríamos que generalizar con una infinidad de ejemplos, que se quedan en simples rumores, tan viejos como el del General Juan Arévalo Gardiqui, Secretario de la Defensa Nacional (SEDENA) con Miguel de la Madrid, en cuyo sexenio se le relacionó en la vox populi con el narco, hasta el Gral. Salvador Cienfuegos que fue el titular de la SEDENA con Peña Nieto que fue acusado por el gobierno norteamericano y defendido no por Enrique Peña ni mucho menos por el PRI sino por Andrés Manuel López Obrador. Y ex gobernadores priístas acusados por EEUU nos sobran ejemplos, desde el de Quintana Roo, Mario Villanueva, Tomas Yarrington y a Eugenio Hernández, ambos del hermoso Tamaulipas, y Roberto Sandoval, de Nayarit, todos ellos del PRI y a esa lista se viene a sumar el mandatario sinaloense Rubén Rocha Moya, de Morena. Pero el PAN también tiene lo suyo, y no solo su emblemático ejemplo que es Genaro García Luna, quien en el gobierno de FeCal combatió a los carteles, pero para favorecer a uno solo, el más poderoso del país. Y a nivel de gobernadores y legisladores no se quedan atrás, como el impresentable ex gobernador del bellísimo Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, o legisladores, como el de la diputada local sinaloense Lucero Guadalupe Sánchez López, conocida mediáticamente como la "Chapodiputada", amante de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se dijo, por citar uno de varios ejemplos, y de alcaldes ya no mencionamos nombres porque no nos alcanza el espacio, pero lo que queremos asegurarles es que el tema no solo del narcotráfico sino del crimen organizado en lo general es bastante amplio, y lo más preocupante, que en él los hay de todos los partidos políticos. Así que aquí no caben hipocresías ni golpes de pecho, ni mucho menos una división entre puros e impuros porque la delincuencia no distingue colores partidistas… Nos leemos la próxima semana, raza…

Comentarios y mentadas: godinezalfonso@hotmail.com

 


Columnista:
Alfonso Godínez Mendiola
Vistas:
208

Opiniones Relacionadas