Por más de 15 años hemos señalado en este espacio que en el entonces gobernante Partido Revolucionario Institucional presentaba en cada elección a los mismos candidatos de siempre, so pretexto de “experiencia” para gobernar a nivel municipal o estatal, o bien, para legislar en cada congreso estatal, en San Lázaro o en el Senado de la República. Había muy pocas posibilidades para que cuadros nuevos compitieran, y menos aún para los jóvenes y las mujeres, de ahí que una vieja demanda de garantizar su participación en candidaturas se concretó en las recientes asambleas nacionales del PRI, donde en sus documentos básicos se definió que por lo menos el 30 por ciento de candidatos debían ser jóvenes, esto se logró en la 18 Asamblea Nacional en la que participé como Delegado Efectivo por el Frente Juvenil Revolucionario, FJR, y en la 19 (igual por el FJR), se estableció dentro de la reforma a sus documentos básicos, que el 50% de las candidaturas fueran para mujeres, a quienes se lo querían impedir y tuvieron que tomar la mesa de estatutos para lograrlo. Sin embargo, estos lineamientos cambiaron en muy poco, casi nada, la conformación de los personajes que en cada proceso electoral se presentan, y en el caso particular del Estado de México, sí hubo candidaturas para jóvenes, pero no para los de las bases, sino para los hijos de connotados políticos priístas, caciques, pues, los que éste humilde “escribididor” denominó “los júnior lelos”, por no tener ningún mérito más que ser “hijos de papi”, que se multiplicaron con Montiel y se hicieron una plaga con Peña Nieto que tenía un especial furor por los privilegiados, (y eso nos dejó fuera a muchos de los entonces jóvenes priístas) hasta los traía de otros estados, como Murat, de Oaxaca. Ahora, esos júniors ya forman parte también de “los mismos de siempre”, y con la antidemocrática reforma peñanietista que trajo de regreso la tan odiada reelección, los cacicazgos se enquistaron en el otrora partidazo y fue una de las causas de sus reiteradas derrotas. Muchos creímos que al votar en contra renovaríamos a los gobernantes en sus tres ámbitos gubernamentales y legisladores, de ahí la frase “voto de castigo” para ya no sufragar por los eternos candidatos. Sin embargo, el PAN y hasta en la 4T ya vemos a los mismos candidatos de las últimas dos décadas, y en el caso de Morena que apenas cumplió 12 años como partido político con registro, presenta también casi a los mismos rostros de siempre, pues el Movimiento de Regeneración Nacional es nuevo, pero con varios políticos viejos, provenientes en gran parte de la izquierda histórica, sobre todo del PRD, y más recientemente por ex priístas, y la misma situación prevalece en los mini partidos, y ahí es más notorio por lo pequeños que son. Con la reelección en un par de décadas, casi no vimos caras nuevas en las candidaturas, pero ahora que la PresidentA Claudia Sheinbaum Pardo propuso eliminarla, esperemos que se abran espacios de representación para militantes que no han sido tomados en cuenta y no solo los caciques de todos los partidos, sus parejas sentimentales, sus hijos e incondicionales. Y para los comicios de 2027, las tres primeras fuerzas políticas que son Morena, el PRI y el PAN en el estado (sí, aquí la segunda fuerza es el PRI y nadie más) mientras a nivel nacional es el PAN, ya dejan ver quienes serán sus próximas cartas en menos de un año, por medio del modelo morenista que ya le copiaron azules y colorados, de “coordinadores” o “defensores”, y coincide en que todos aquellos que actualmente ostentan un cargo de elección popular, sobre todo para la reelección, sí, dijimos todos, y quienes vienen de haber sido reelectos en 2024, volverán a estar en las boletas electorales, pues ahora brincarán como grillos de un cargo a otro, es decir, de diputados a alcaldes y viceversa, y veremos a esposas que sustituirán a sus esposos y esposos que recibirán e cargo de manos de sus esposas, hijos que volverán a ser candidatos, esposas de empleados de líderes estatales que buscarán repetir en regidurías, por ejemplo, hijos de caciques, etc etc. Reiteramos, en todos los partidos políticos, incluyendo a los de reciente registro condicionado, que vienen de haber ocupado cargos por otros partidos en otros años. Pero esperemos que sea la última vez para varios de ellos, pues en la de 2027 será la última vez que aplique la reelección y el nepotismo, pues a partir de las elecciones de 2030 ya no será constitucional, y la única herramienta que tenemos los electores es no votar por los mismos de cada tres años ni mucho menos por los júniors lelos o las parejas sentimentales de los caciques o de sus “achichincles”. Nos leemos la próxima semana, raza ... Comentarios y mentadas: godinezalfonso@hotmail.com
|
Columnista: Alfonso Godínez Mendiola |
Vistas: 253 |