La propuesta que tiene por objeto sancionar a los comunicadores que difundan mentiras ha despertado la ira precisamente de esos “medios de desinformación” que conforman la rabiosa jauría mediática y antes perritos falderos del poder presidencial prianista en turno, incluida su prianista comentocracia. Obviamente el PRIAN aprovecha para tratar de sacar raja política acusando, al igual que sus voceros en los medios ya mencionaos, de CENSURA. Sin embargo, se muerden la lengua al acusar de algo que no existe, pues quienes ahora resultan ser los “defensores” de la “libertad de expresión” olvidan que, si en este país hubo por décadas censura, persecución y asesinato, fue en los gobiernos del PRI, ya también del PAN, durante “la docena trágica” de 2000 a 2012 en que mal gobernaron los azules. Ocuparíamos páginas enteras citando los casos de censura en el viejo régimen priísta, el mismo que asesinó a jóvenes en el 68 en Tlatelolco y en “el halconazo” de 1971, la desaparición de opositores y disidentes en manos de la temida DFS de Gobernación, durante la tristemente célebre “guerra sucia”. El “golpe a Excelsior” de Echeverría en 1976 que llevaron al surgimiento del Uno más Uno y posteriormente de La Jornada tras el otro golpe al primero por parte de Miguel de la Madrid, así como del semanario Proceso (hoy de derecha tras la muerte de Don Julio Scherer García). Recordamos el crimen de Manuel Bundía en el sexenio de De la Madrid Hurtado. Con la llegada de la “transición a la democracia” obligada, tras el fraude electoral de 1988 con el que se impuso Carlos Salinas de Gortari, el “Antonio López de Santa Anna” del siglo XX, empezó a ganar paulatinamente espacios la “libertad de expresión”, pero la persecución y asesinatos de periodistas no pararon. Con la llegada del presidente de dudosa salud mental, Vicente Fox, a los Pinos, se dio el golpe a José Gutiérrez Vivó y su “Monitor”, también la toma armada de Tv Azteca de CNI, y cuando le preguntaron por qué no intervenía, Fox pronunció una de sus frases más célebres: “¿Y yo por qué?”. Con el espurio FeCal, se dio la peor censura de su administración al exigirle al concesionario de MVS que corriera a Carmen Aristegui tan solo por haber mencionado en su noticiero que el siempre polémico legislador Gerardo Fernández Noroña había mostrado una manta que hacía alusión al supuesto alcoholismo de Felipe Calderón, tema que hoy en día sigue siendo mofa y motivo de memes. Y la misma Aristegui Flores volvió a ser motivo de censura, pero esta vez sí efectiva, en el sexenio del corrupto y vende patrias de Peña Nieto, primero por hacer público el presunto plagio de su tesis del priísta mexiquense, pero donde ya no aguantó más el “atlacomulca” fue con la difusión de la famosa “casa blanca” de Las Lomas (de Chapultepec, CDMX) que terminó por censurar por completo a Carmen Aristegui, y no fue hasta el triunfo del Presidente Andrés Manuel López Obrador que regresó, y lo hizo menos de dos meses antes de que AMLO asumiera la Presidencia de la República, solo que tampoco el fundador de Morena escapó del rigor periodístico de Aristegui, pues al dar a conocer el tema de “la casa gris” en Houston, del júnior hijo de AMLO, no el controvertido “Andy” sino su hermano José Ramón López Beltrán, lo que provocó la ira de López Obrador y emprendió toda clase de descalificaciones en contra de la que antes reconocía como muy buena periodista, pero la gran diferencia con los prianistas, es que hubo crítica a Aristegui, más NO CENSURA, y eso que la reacción de Aristegui fue pasarse a la derecha y hoy su programa se suma al de Ciro Comesmierd... al de “Chayucena”, al de “#LordMontajes”, etc etc. Y desde 2018 a AMLO se le mienta la madre, y ejemplo de ello es el bufón de greña verde, los apodos, la burla y la campaña de odio cargada de clasismo, racismo y misoginia en contra de la PresidentA Claudia Sheinbaum, y nadie ha sido silenciado ni jurídicamente procesado por esas faltas de respeto a la mandataria, algo que nunca hubieran dejado pasar los ex presidentes priístas, y menos Díaz Ordaz, el chacal del 68, ni Echeverría, el asesino del 71, ni mucho menos FeCal ni Peña Nieto, y se los recuerda Sheinbaum Pardo en “La Mañanera de Pueblo”, al afirmar acertadamente que “nunca ha habido más libertad de expresión que ahora". Así que, reiteramos, se muerden la lengua el PRI y el PAN cuando falsamente acusan de “censura”, y más el político más desprestigiado y repudiado del país, quien fue exhibido afirmando en los “audio escándalos” presentados por la gobernadora campechana Layda Sansores que "a los periodistas no hay que matarlos a balazos, hay que matarlos de hambre", mientras en otros fanfarronea de cómo manda tratar a los periodistas que lo han criticado mientras en otros asegura que los peores chayoteros de la prensa nacional son sus “brothers”. Con esa autoridad moral sale hoy a defender “la libertad de expresión”. ¡Vaya paradoja! ... Nos leemos la próxima semana, raza ... Comentarios y mentadas: godinezalfonso@hotmail.com
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Columnista: Alfonso Godínez Mendiola |
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