Leobardo Hernández
El cabecilla del CJNG, hoy ultimado, Nemesio Oseguera, alias 'El Mencho' fue detenido y liberado el 27 de agosto de 2012 con dos horas aproximadamente de diferencia entre su aprehensión y su liberación.
La Marina concretó la captura del sujeto en Zapopan, durante el gobierno estatal bajo el mando del panista, así es, Emilio González Márquez, quien presuntamente gestionó su libertad ante represalias tomadas por el CJNG en la entidad, para evitar daños a la población (algo que recriminaron mucho justamente los panistas en otro momento, pero iremos allá líneas abajo).
Aunque esto queda en especulación confirmada a medias por algunos informes de inteligencia recabados incluso por el medio derechista 'El Universal', el hecho es que en ese momento el hoy comprobado narcopolicía de Calderón, Genaro García Luna, ostentaba el cargo de secretario de seguridad, y era el único que tenía potestad para procesar al detenido... o no... y fue liberado.
En ese momento, ese grupo delictivo apenas conformaba una fuerza regional, pero en los subsecuentes años creció de forma tal que actualmente opera en cerca de 40 países (según la DEA), entre ellos, Estados Unidos... y no creo que alguno sea gobernado por Morena... ¿o sí?
Los catastróficos hechos de este domingo, sin duda, ponen en la palestra la fuerza de resistencia de estos criminales; no obstante, es algo que se espera. Mi afán al reconocer esto, no es normalizar la situación, sino poner en evidencia que los grupos delincuenciales y empresariales (de los que no hablaré en este momento) tienen un poder acentuado por décadas de impunidad.
Bajo esta lógica, por desgracia, estos hechos podrían no ser los últimos; mas lo esperado es que no sean tan extendidos como el horrendo escenario diario que nos regalaron Calderón y Peña Nieto, en que los "daños colaterales" no eran simplemente por combatir al narco, sino también a la propia población civil en diferentes actos represivos sanguinarios y crímenes inventados en perjurio de personas inocentes.
Retomo el capítulo del infame "Culiacanazo" del 17 de octubre de 2019, donde en un hecho similar fue arrestado y liberado Ovidio Guzmán, hijo del 'Chapo', por orden directa del entonces presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, quien reconoció esta responsabilidad públicamente, y fue increpado por propios y extraños, es la verdad.
El entonces secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, reconoció el error de cálculo en el operativo; sin embargo, el 'Chapito' fue detenido finalmente el 5 de enero de 2023, en el mismo periodo de gobierno... algo debe decir eso.
El ascenso y consolidación del crimen organizado no es atribuible al teporocho de Morelia, pues durante la dictadura priista se orquestó la "sana convivencia" entre el gobierno y el naarco, tomando en cuenta que este surgió a mitad o poco más de la mitad del siglo pasado; pero los horrores que aún se padecen sí corresponden a una política de muerte, sangre y miseria, perpetrada por la derecha, que sobrecae en el intento de legitimación de la investidura espuria de Calderón Hinojosa.
Que no se olvide.
|
Columnista: Leobardo Hernández |
Vistas: 598 |