René T. Pérez Ávila*
Fue un acto de violencia dirigido hacia la institución presidencial, fue una demostración del hartazgo de cierto sector de la sociedad patrocinado y financiado por los mismos que antes los llamaban “ninis” ni estudian ni trabajan, y ahora, los impulsan bajo la mentada denominación “generación z”, con banderas importadas de Japón, o de una tira cómica de aquellos lares y una ideología que va entre el neo fascismo, el neo nazismo y también un movimiento neocristero que recuerda la tristemente célebre guerra religiosa que surgió en nuestro país en la época post revolucionaria con el gobierno de Plutarco Elías Calles, la que ahora pretende cambiar el destino del país con proclamas misóginas en contra de nuestra presidenta y su partido a quien los enardecidos manifestantes se dirigen con vocablos impublicables en este medio de difusión denotando, ignorancia y un odio irracional al llamarla “judía” y proclamar que “no es mexicana” tales epítetos serían comprensibles, pues aun cuando deleznables, tales manifestaciones constituyen un ejercicio de la libertad de expresión protegida por el artículo sexto de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos que en lo conducente establece que la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, en tanto que el numeral siete de nuestro texto constitucional propugna que es inviolable la libertad de difundir opiniones información a ideas a través de cualquier medio, sin embargo, esta libertad de expresión está limitada por el primer numeral, cuando señala que el ejercicio de esa libertad no opera en el caso de que se ataque a la moral, la vida privada, los derechos de terceros o provoque algún delito y perturbe el orden público. Justamente esto fue lo que sucedió en la manifestación del pasado, sábado 15 de noviembre en la Ciudad de México, cuando los manifestantes identificados como ”bloque negro” en ataque coordinado, derrumbaron tres vallas que protegían en el palacio nacional y atacaron con piedras, martillos Sierras eléctricas y otro tipo de armas a los elementos que protegían el edificio sede del Poder Ejecutivo. Los elementos de policiales sólo contaban con sus escudos protectores y su uniforme reglamentario, pero no llevaban toletes, ni otro tipo de armas para repeler la agresión pues su instrucción es la de proteger y no reprimir ni usar la fuerza, El saldo de este incidente fue de alrededor de 20 policías lesionados, así como aproximadamente diez manifestantes golpeados y la detención de 18 rijosos que ahora alegan inocencia e invocan la protección de sus derechos humanos, mismos que ellos no respetaron en ningún momento. Resulta alarmante que estos grupos violentos recibieron la bendición de ciertas señoras vestidas de blanco que rociaron con agua bendita los instrumentos que portaban los del bloque negro y elevaron oraciones para que tuvieran éxito en su acometido. realmente es alarmante que se mezclan en este tipo de manifestaciones factores religiosos, como la portación de imágenes de la virgen de Guadalupe y la invocación de jaculatorias mezcladas con arengas a la violencia. en un artículo anterior, anuncié que el fascismo asoma la cara y estas manifestaciones son precisamente una muestra de ello, la Ultraderecha mexicana, pretende con este tipo de actos demostrar una fuerza de la cual ciertamente carece, pues no hay que olvidar que fue una abrumadora mayoría de más de 40 millones de votantes, los que llevaron al poder a nuestra actual Presidenta de la República, quién ha guardado una actitud prudente y mesurada al señalar que el gobierno que preside no responde a provocaciones y que es más fuerte que todas las manifestaciones violentas y misóginas que se han vertido en su contra, no sólo en esta manifestación sino a través de redes sociales para el día de hoy, también se anunció una marcha que a la hora que se escriben estas líneas, resultó un total fracaso, pues los manifestantes pretendieron iniciarla en las instalaciones de ciudad universitaria en la ciudad de México, donde no hubo respuesta por parte del estudiantado, y sólo la presencia de alguno que otro despistado y mojigato apoyo a la manifestación que después se dirigió al Ángel de Reforma y pretendían ingresar al Zócalo ocupado por los festejos conmemorativos de la Revolución Mexicana, sin lograr su objetivo, cabe señalar que las repercusiones de estas marchas en los diversos estados de la República también fueron significativas sobre todo en Guadalajara, donde hubo más detenidos que en la ciudad de México, sin embargo, en nuestra ciudad Toluca, al parecer la marcha ocurrió sin mayores contratiempos, lo que es de celebrar, pues estos grupúsculos sin brújula y sin ideología definida, sólo atinan a denominarse, “generación Z”. Yo los invitaría a que mejor se denominaran, “mamá Z” .
Es cuánto
*Magistrado en retiro del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de México
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Columnista: René Tomás Pérez Ávila |
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