René T. Pérez Ávila*
El agua es un derecho humano y, como tal el Estado como ente de gobierno, en todas sus manifestaciones y específicamente los Municipios están obligados a brindar a su población este trascendental servicio así lo dispone el artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos mexicanos que en su párrafo sexto reconoce el derecho humano al agua, ahí se indica “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.
Al parecer el Presidente Municipal de Toluca, desconoce el contenido de este mandato constitucional, pues bajo el pretexto de dar mantenimiento a los Pozos de los que la ciudad se abastece de ese vital líquido, ha generado una escasez que afecta desde hace más de dos meses a los habitantes de los sufridos barrios y colonias del centro de la ciudad y también a los de la periferia. En efecto, los recortes y racionamiento del agua en estas colonias comenzó a principios del mes de octubre y la explicación que el munícipe dio al respecto, fue en el sentido de qué el pozo que se encuentra en el barrio de San Miguel Apinahuisco, en la parte norte de la ciudad, estaba sujeto a un proceso de mantenimiento y limpieza, por tal razón, el suministro se vería afectado en un plazo aproximado de 15 días, posteriormente a ello la autoridad municipal anunció que también se daría mantenimiento a otro pozo que se encuentra en la inmediaciones del cerro del Calvario con la afectación a los barrios y colonias aledaños a este punto. Las autoridades Municipales dieron inclusive ciertos plazos en los que habría la restricción, los cuales, evidentemente no se han respetado pues a la fecha, esto es finales de noviembre, la escasez que ya ha durado más de dos meses continúa con la consiguiente afectación a la población que vive en estas zonas ante la falta del elemental líquido, tal situación, como señalé al principio, contraviene, de manera flagrante el texto Constitucional que garantiza el derecho humano al acceso y disposición de agua en forma suficiente aceptable y asequible esto es que pueda conseguirse sin dificultad, pues si bien en algunas zonas o colonias el líquido se distribuye mediante pipas del organismo público descentralizado de carácter municipal encargado de este servicio, estas resultan insuficientes ante la ingente necesidad de la población y propicia que los distribuidores particulares hagan su agosto en pleno mes de noviembre, pues se “dejan pedir “ hasta tres mil pesos por acudir al domicilio de quien solicita sus servicios para el llenado de cisternas o tinacos “rotoplax”. Existe pues exasperación de los ciudadanos de este Municipio ante este problema que afecta inclusive a las unidades donde el agua se utiliza para fines recreativos y de fomento al deporte como la unidad deportiva “Agustín Millán” ubicada a un costado de la Alameda Central de Toluca, donde a los usuarios de la alberca se les ha prohibido utilizar las regaderas con que cuenta esa unidad, lo que resulta ciertamente ante higiénico y absurdo. Mi opinión al respecto es que ha faltado una planeación adecuada en el mantenimiento, ciertamente necesario de los pozos de abastecimiento, pues esta debió programarse con todo cuidado para afectar en la menor medida a los usuarios y evitar la irritación de la gente que puede reflejarse al momento en que se tenga que pagar los derechos por uso de agua potable y saneamiento, el próximo mes de enero para aquellos que lo hacen de manera anual o en los primeros días de cada bimestre, para quienes así lo hacen, por ello ante esta crisis hídrica cuyo final no se ve próximo y parodiando la vieja adivinanza exclamo: “agua, escasa por mi casa, nadie me dio la razón el alcalde que lo hizo es un burro cabezón”
Es cuánto.
*Magistrado en retiro del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de México.
|
Columnista: Gilda Montaño |
Vistas: 169 |