El terremoto de más de 8 grados en la escala Ritcher que ha sacudido Chile, el más fuerte del país desde 1960, ha causado ya más de 708 muertos, según la presidenta chilena en funciones, Michelle Bachelet.
“Hay una enorme cantidad de personas desaparecidas”, se lamentó Bachelet, lo que, con certeza, elevará las cifras de víctimas mortales.
Tras una larga reunión de coordinación en la que participaron ministros, jefes militares, jefes de servicios y empresarios, la presidenta chilena anunció la declaración del estado de catástrofe en las regiones del Maule y Bío Bío, lo que permitirá, entre otras cosas, desplegar a las Fuerzas Armadas en las calles después de los saqueos que se han producido en las últimas horas en la ciudad de Concepción.
Asimismo, las autoridades chilenas han decretado el toque de queda para estas dos regiones, que será efectivo entre las 21.00 y 6.00 horas, según explicó el jefe de zona del Ejército para Maule, Bosco Pesce, en declaraciones difundidas por el diario La Tercera en su edición digital.
La alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe, ya había solicitado la intervención del Ejército para restablecer la seguridad. Van Rysselberghe destacó la situación de inseguridad que se vive en la ciudad no sólo por el seísmo, sino por la acción de grupos de delincuentes que están saqueando supermercados, tiendas comerciales y viviendas particulares.
La mayor parte de las víctimas a consecuencia del terremoto se han producido en la región del Maule, con 541; seguida de Bío Bío, con 64, y 103 en las otras seis regiones afectadas, donde además hay dos millones de damnificados.
En unas declaraciones previas al último balance de muertos, Bachelet pedía fuerza al pueblo chileno y expresaba su condolencia y solidaridad con las víctimas del terremoto que ayer azotó el 80% del país y pidió a todos sus compatriotas que se pongan en pie para reconstruir un país acostumbrado a los desastres naturales en un mensaje retransmitido en directo por todos los canales de televisión y emisoras de radio del país.
La presidenta chilena confirmó que el tráfico aéreo se ha comenzado a normalizar y reiteró, respecto de las ofertas de ayuda internacional, que se hará un catastro de necesidades. Adelantó, en todo caso, que se pedirá ayuda en materia hospitalaria, infraestructura, telecomunicaciones y purificadores de agua, además de la llegada a Chile de especialistas en rescates.















