Agencias
Un genuino torbellino resultó ser el Ajaccio de Guillermo Ochoa, a pesar de que después fue el conjunto de siempre el que disputa lugares de declive. Aunque existe una ventaja de 1-4 al medio tiempo, la defensa de los “Osos” tuvo varios errores y posteriormente acabaron igualando 4-4 para llevarse un áspero empate como visitante.
Aunque el conjunto logró un gran marcador, el arquero mexicano tuvo mucho trabajo bajo los tres postes.
Sin embargo, la portería del seleccionado mexicano se vio penetrada a los 79 minutos. Ochoa había logrado una gran atajada a Giuly y en el tiro de esquina, el portero se sujetó y permitió que Aliadere concluyera en el área chica para colocar el 3-4, el nervio a todo lo que daba e invitar a los fantasmas que todo el tiempo han estado al lado del Ajaccio.
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(Foto: Cuartoscuro)




















