Agencias
El sitio prehispánico Iglesia Vieja, en Chiapas, uno de los pocos con arquitectura megalítica en México, la cual abrirá antes de finalizar el año presente; de acuerdo con las investigaciones dirigidas por el arqueólogo Akira Kaneko, este asentamiento de posible filiación Zoque, pudo ser la capital de la región de Tonalá, hace mil 700 años aproximadamente.
Cinco años de exploraciones en el lugar por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), a través de su delegación estatal, han permitido la excavación y consolidación de una decena de estructuras, que se caracterizan por el uso de grandes bloques de granito —algunos de 3 m de largo— y la disposición de rampas y escaleras para acceder a ellas. El arqueólogo Akira Kaneko informó que desde 2010, las labores han sido intensivas y enfocadas a los denominados grupos B y C, de los que destacan dichos edificios levantados con enormes bloques de piedra, provenientes de canteras cercanas, por ejemplo, la Estructura B-I alcanza los 95 m de longitud.
Iglesia Vieja es de los escasos sitios mesoamericanos con arquitectura megalítica, junto con Chimalacatlán, en Morelos, y Aké, en Yucatán Aunque el apogeo de Iglesia Vieja fue hacia 250-400 d.C., en el periodo llamado Clásico Temprano, la evidencia arqueológica señala que su ocupación comenzó entre 400 y 100 años antes de nuestra era; incluso cuando el lugar fue abandonado, algunos grupos acudían a él, como lo demostró la presencia de una ofrenda cerámica del 600 d.C., en el templo de la Estructura B-I. De comprobarse la hipótesis de que este grupo (zoque) se extendió hasta el Istmo de Tehuantepec, fungiendo como intermediario entre parte del área oaxaqueña y la maya, “habría que agregar un nuevo capítulo en la historia de Mesoamérica”, consideró el arqueólogo.
(Foto: INAH)
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