Redacción
El tamaño de las partículas contaminantes suspendidas se reduce permanentemente, situación que preocupa, ya que existe la posibilidad de que penetren profundamente en el cuerpo humano y, en consecuencia, los sistemas de depuración con que cuenta el sistema respiratorio tendrán más trabajo para eliminarlas.
Así lo señaló José Sepúlveda Sánchez, al hablar en la Facultad de Planeación Urbana y Regional UAEM, sobre el “Uso de la microscopía electrónica en los estudios ambientales”, en el marco del Programa Palabra de Ciencia, impulsado por la institución educativa mexiquense. Sepúlveda Sánchez comentó que el problema de la contaminación ambiental es aún más preocupante, debido a los diferentes tipos de partículas contaminantes que existen en las grandes urbes. El coordinador técnico del Laboratorio de Microscopía Electrónica del Edificio “W” de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, destacó que las emisiones originadas por actividades productivas contienen una enorme cantidad de biopartículas que podrían ocasionar alteraciones respiratorias, como bronquitis y asma.
De ahí la importancia del desarrollo de la tecnología, que ha permitido el diseño de elementos de diagnóstico especiales para apreciar, observar y caracterizar, tanto morfológica como químicamente, las partículas suspendidas en la atmósfera, estudios sumamente necesarios ante los severos problemas que ocasiona la contaminación atmosférica. Los microscopios, consideró, son ideales, ya que incrementan la percepción visual de las partículas suspendidas y permiten apreciar los detalles más pequeños, conocer con exactitud cómo y cuáles son los elementos que causan problemas en el ambiente.
(Foto: UAEM)





















