SuMedico
Los niños que tienen obesidad tienen papilas gustativas menos sensibles, según un estudio de la Universidad de Medicina Charite, en Berlín.
Esto, indican los científicos, tiene como resultado que se tenga una depreciación en la destreza para diferenciar los sabores (amargo, dulce, salado, picoso, agrio) y podría orillar a los pequeños a comer de más para obtener la misma sensación gustativa que los niños de peso normal.
Lee la nota completa en SuMedico





















