Agencia ID
Los tumores malignos son la principal causa de muerte de mujeres en edad productiva en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde los índices de mortalidad rebasan la media nacional.
El cáncer cervicouterino es la segunda causa de defunción femenina en México; el índice de muertes por este cáncer en Chiapas indica 14 muertes por cada cien habitantes, en Guerrero 12 y en Oaxaca diez. Los datos se refieren a la población femenina mayor a los 25 años de edad. Investigadores de El Colegio de la Frontera del Sur (Ecosur), con el propósito de reducir la mortalidad entre la población más afectada, emprendieron un proyecto para la prevención del cáncer cervicouterino en mujeres de comunidades indígenas de Chiapas; el doctor Héctor Ochoa Díaz López, titular del proyecto, explicó que se analizaron datos demográficos, epidemiológicos, sociales, económicos y culturales en 12 comunidades indígenas de los municipios de Simojovel y Huitiupán.
Cerca de 800 mujeres aceptaron realizarse el Papanicolaou, para encontrar cambios en las células del cuello del útero precursores del cáncer, además de un examen de ADN llamado PCR, con el fin de establecer si la causa de lesiones precancerosas observadas era el virus del papiloma humano. Aquellas con resultados positivos se realizaron una colposcopía (procedimiento que examina el cuello uterino) y una biopsia (una muestra del tejido), en centros de confirmación diagnóstica, pruebas que permitieron corroborar la existencia de una lesión y establecer qué tan avanzada estaba la enfermedad.
Se puede prevenir y disminuir este tipo de cáncer en zonas indígenas cuando se ofrecen servicios de salud de buena calidad enfocados a las necesidades y características de la población.





















