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Al hablar de osteoporosis generalmente se relaciona con mujeres después de los 40 años de edad, sin embargo, es una enfermedad que pueden presentar incluso niños pequeños o adolescentes y que puede evitarse.
Es cierto que los factores de herencia y hormonales influyen de modo directo, entre 60 y 80%, en la cantidad de densidad ósea que tiene una persona, pero también es verdad que esto se puede mejorar de forma notable con hábitos saludables. Es durante la niñez y hasta la adolescencia cuando más énfasis tiene que ponerse en la salud ósea, pasando los 20 o 25 años ya no se pueden fortalecer los huesos, sólo tratar de evitar que se pierda la densidad, aclaró el endocrinólogo pediatra Óscar Brunetto.
La obesidad y los malos hábitos, son factores que dañan la densidad ósea, según explicó el especialista, “Vemos que es común que en la primaria los niños se rompan el brazo, eso significa que sus huesos son frágiles, y quienes más riesgo tienen son los niños obesos”, dijo el pediatra.
Sin embargo, si el niño come alimentos ricos en calcio, y adquiere Vitamina D, su densidad mejorará, y cuando llegue a los 20 años si sigue con buenos hábitos, su pico de masa ósea será muy superior a que si no consume suficiente calcio y tiene una vida sedentaria, “cuando se hace ejercicio además de prevenirse la obesidad que afecta directamente a la densidad ósea, el sujeto forma células de hueso, y no de grasa como ocurre cuando prefiere estar sentado viendo televisión”, concluyó Brunetto.
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(Foto: Cuartoscuro)





















