Agencias
El neurocientífico Mark Changizi se planteó por qué algunos primates no tiene pelo en lacara, y llegó a la conclusión de la piel del rostro es para evaluar rasgos como su estado de salud y lo más importante: sus emociones.
También esto sería la razón por la que la visión de los primates evolucionó para que pudieran distinguir los colores y en especial las modulaciones del oxígeno transportado por la hemoglobina de la sangre que fluye bajo la piel que varía dependiendo de lo que se sienta.
Con estos resultados, Changizi diseñó unas gafas que nos permitan detectar estos estados de ánimo de manera mucho más eficientemente.
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(Foto: 2ai.org/).





















