Agencias
Tras el arresto de Narciso Agúndez Montaño, ex gobernador de Baja California Sur, quien llegara al poder en 2005 con el apoyo del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, manifestó que él no se tiene que deslindar del ex mandatario, como hizo Enrique Peña Nieto con Tomás Yarrington, pues aseguró hace tiempo que cortó relación con Agúndez Montaño, quien además había manifestado su simpatía por Peña Nieto y el PRI.
López Obrador, además aseguró tener autoridad moral y aseveró que siempre ha salido ileso de las calumnias.
“Ya estaba en el PRIAN desde hace tiempo. Yo nomás les digo que del 2006 a la fecha, he ido como unas 10 o 20 veces a Baja california Sur. Él ya no quería verme, ya cuando empiezan a tener propuestas no muy apropiadas se van a retirando de mí. Ese es un signo. Últimamente ya estaba apoyando a Peña Nieto”.
En contraste el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano sí deslindó a su partido de mantener relación con Agúndez Montaño.
El candidato del Movimiento Progresista negó que las detención del ex gobernador de Baja California Sur y el proceso judicial que se le sigue al priista, Tomás Yarrington en Estados Unidos por el uso de recursos de procedencia ilícita, sean parte de una persecución política por parte del presidente Felipe Calderón.
El tabasqueño, señaló que el gobierno federal no debe aplicar veda electoral a la justicia, y se debe seguir combatiendo la corrupción de los funcionarios.
“No debe haber veda del combate a la corrupción no debe haber tregua, yo no tengo nada de que deslindarme no tenía relación con este señor”, señaló.
Sobre la propuesta del Instituto Federal Electoral (IFE) para Javier Solórzano sea el moderador de debate. López Obrador vio con buenos ojos la participación del periodista en segundo debate de candidatos, que se efectuará en Guadalajara el 10 de junio.


























