Agencias
Las casi mil familias que fueron desalojadas el 29 de abril del predio conocido como Hidalgo Carrizo, por instrucciones de la Comisión Nacional del Agua, debido a que se asentaron en una zona susceptible de inundaciones, pidieron al gobierno de Chimalhuacán que los reubique en otro sitio.
El ayuntamiento ofreció ayuda para reubicar a 200 personas. Las familias solicitaron el apoyo legal del gobierno de Chimalhuacán para conseguir una reubicación y poder llevar a sus familias a un lugar digno y seguro donde habitar.
De acuerdo con los vecinos afectados, el desalojo ocurrió de manera violenta, sin alguna orden oficial; además de que aseguran que sufrieron de una serie de abusos y arbitrariedades por parte de la Policía Federal.
Los afectados acudieron ante las autoridades locales para pedir apoyo. La alcaldesa Rosalba Pineda Ramírez les dijo que contarán con la asesoría legal necesaria para que puedan recuperar sus viviendas, aunque sea en otro lugar.
Los desalojados recolectarán firmas que anexarán a un oficio dirigido al Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, para que los puedan reubicar.
Por su parte, el director de la CONAGUA, José Luis Luege Tamargo, indicó que 50 hectáreas de esa área del ex Lago de Texcoco estaban ocupadas de manera ilegal, por lo que ordenó que las familias que estaban asentadas en ese sitio fueran desalojadas.


























