Agencias
La policía estatal detuvo a ocho presuntos narcomenudistas durante tres diferentes operativos, entre ellos un comandante de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que podrían estar relacionados con los ataques a las instalaciones de la dependencia en Villa Victoria ocurridos el lunes por la noche.
Pese a que un día antes la SSC negó de manera oficial cualquier tipo de atentado explosivo a su base regional número 10, en la que además una semana antes les dejaron el cuerpo sin vida de un policía federal, este miércoles indicó que ya fueron detenidos algunos de los presuntos responsables del hecho que dejó varios daños materiales; sin embargo, el autor intelectual y material del hecho sigue prófugo de la justicia.
Entre los asegurados hay dos mujeres a quienes se les incautaron tres armas de fuego y 360 dosis de narcóticos.
Entre los detenidos identificados como presuntos responsables de los hechos están Efraín Díaz Arias, José García González, Hermilio Rangel Cruz, Héctor Maya Jiménez “el teto” y Jesús Gutiérrez López “el Maromas”, de 36, 34, 28, 58 y 29 años, respectivamente. Todos ellos fueron capturados en calles de la colonia San Pedro del Rincón, municipio de Villa Victoria.
En el sitio se les incautaron 295 dosis de cocaína que comercializaban al menudeo a bordo de una camioneta tipo pick-up, color negro, con placas de circulación KU-89-954.
Derivado de esa detención, los agentes implementaron un segundo operativo localizando a un par de mujeres identificadas como Liliana Tenorio Orozco y Lorena Suárez Gómez “la China”, de 27 y 21 años, las cuales se dedicaban también al narcomenudeo en la zona centro de la localidad y quienes poseían 65 dosis de la droga.
Una vez interrogados sobre el atentado a las instalaciones de la Región 10 de la SSC y el asesinato de un policía federal ministerial abandonado en la misma sede, los detenidos revelaron que uno de los comandantes les proporcionaba información sobre los operativos y acciones contra la delincuencia organizada en la zona.
Por ello, fue capturado Gerardo Lamas Pérez, de 50 años, comandante adscrito a la misma región de la dependencia quien presuntamente filtraba la información a los miembros del crimen organizado.
El autor material e intelectual del “granadazo” identificado como jefe de la plaza de La Familia Michoacana permanece prófugo de la justicia y ya es buscado a través de un operativo con 400 efectivos policiales en los municipios de Villa de Allende, Valle de Bravo, Santo Tomás de los Plátanos y Villa Victoria.


























