Agencia MVT
TOLUCA, México.- En lo que va del 2012 ya suman 138 mil casos de enfermedades gastrointestinales en el Estado de México, y durante la última semana epidemiológica se han registrado 10 mil consultas médicas por este tipo de padecimientos.
El director del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (CEVECE), Víctor Torres Meza, informó que a más de un mes del inicio de la temporada de calor se ha registrado un incremento del 10 por ciento de las enfermedades gastrointestinales en la entidad, lo que representa un aumento normal a lo que se registra en estos meses.
Agregó que las enfermedades gastrointestinales de esta temporada están asociadas con contaminación bacteriana que derivan en shigelosis y salmonelosis, principalmente, que son ocasionadas por bacterias que en esta época tienen un repunte por la mala preparación de los alimentos o por la contaminación de la vía pública.
El funcionario indicó que los más vulnerables a este tipo de enfermedades son niños menores de cinco años, pero se debe de tener especial cuidado en los menores a dos meses, porque cualquier cuadro de diarrea y vomito, si no se vigila adecuadamente, puede llevar a complicaciones y una deshidratación del menor.
“Es muy importante que la mamá identifique que el bebé llora sin lagrimas, que la piel la tiene seca, que empieza a tener la lengüita que los médicos le llaman de perico, esto es alongada, seca, es muy importante que si tiene esos datos, es tener siempre a la mano un sobre de vida suero oral y llevarlo a la atención médica”, dijo.
Torres Meza señaló que el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) tiene un reforzamiento de las medidas de prevención en dos zona, una en donde se registran las más altas temperaturas que es el sur del estado en municipios como Tejupilco, Tenancingo, Valle de Bravo, Tlatlaya por su condición geográfica; y la zona oriente de la entidad, la concentración de población en los municipios conurbados.
El director del CEVECE recomendó a la población lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, mantener hidratados a los niños, y evitar el consumo de agua y alimentos en la vía pública; además en caso de presentar algún malestar acudir a recibir atención médica y evitar los remedios caseros o la automedicación.

























