Agencias
A poco más de dos meses para la fecha definida por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para aplicar la evaluación universal a 550 mil maestros de primaria en el país, únicamente se han inscrito 165 mil docentes, reconoció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), lo que representa apenas 30 por ciento del total a evaluar.
Alberto Martínez, secretario general de la sección 37, señaló que la baja participación en el registro “fue una reacción de los docentes ante el manejo de que la evaluación afectaba su empleo”. Agregó que como parte de los acuerdos del consejo nacional extraordinario convocado por el gremio en Rosarito, Baja California, se eliminó la fecha para aplicar la evaluación (24 de junio).
No obstante, reconoció que antes de la aplicar la prueba se debió hacer una jornada nacional para informar a agremiados sobre el objetivo de la misma.
Profesores disidentes señalaron que la baja inscripción es un “fracaso anticipado” de las medidas impuestas por la cúpula encabezada por Elba Esther Gordillo, apoyada por el gobierno federal. Aseguraron que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del gremio “no puede lavarse la cara diciendo que todo es responsabilidad de la SEP, pues desde mayo de 2008 Gordillo y Felipe Calderón suscribieron la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), en la que claramente se establecían las condiciones para aplicar una prueba estandarizada que ha generado el repudio masivo del magisterio”.
En ese acuerdo se prometía a los docentes estímulos económicos si sus alumnos obtenían buen desempeño en la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace), pero también si esto se ligaba a la aplicación de pruebas estandarizadas a los docentes, como la evaluación universal. Así, indicaron, “se ataba la mejora salarial e incluso la promoción profesional del maestro a un modelo de pruebas estandarizadas”.

























