Agencia MVT
TOLUCA, México.- México desperdicia millones de dólares en mano de obra que expulsa a Estados Unidos, la que se inserta en el subempleo y la que aporta a la delincuencia organizada, por eso lleva tantos años tratando de salir del subdesarrollo sin lograrlo, afirmó el analista Ricardo Zermeño González.
El especialista dictó la conferencia magistral “Economía de la Innovación y el Conocimiento” ante los miembros de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo del Valle de Toluca, que preside Adolfo Ruiz.
A los empresarios de Toluca les advirtió que la tecnología es hoy una herramienta muy importante para mejorar los procesos, “pero ésta no es suficiente para superar los retos de la modernización e innovación continua”.
Zermeño González puntualizó que el gobierno de México no ha cumplido con su responsabilidad porque siguen pendiente las reformas estructurales que requiere el país en materia laboral, financiera, política y fiscal, pero reconoció que tampoco los empresarios han hecho todo de su parte para superar los retos de un mercado cada vez más demandante.
Manifestó que las condiciones económicas internacionales deben dejar de ser vistas como un pretexto para seguir sumidos en el subdesarrollo, porque a pesar de cualquier problema interior, México es visto desde el extranjero con “envidia” porque registra tasas de crecimiento que, aunque bajas, son superiores a las de varias naciones de Europa.
Comentó que existe un fenómeno muy interesante a nivel global, pues hoy se observa que muchos países emergentes logran sacar de la pobreza a miles de personas que están integrando una nueva clase media, la cual demanda productos y servicios de calidad a bajo costo. “Las naciones o empresas que logren responder a esa demanda, serán las nuevas potencias del siglo que comienza”, indicó.
En este sentido, señaló que es fundamental que México eleve su productividad laboral, y es cuando citó que actualmente se desperdicia mucho capital humano que se expulsa a Estados Unidos a realizar trabajos no calificados, muchos sobreviven en el subempleo, sobre todo en la venta de mercancía ilegal como copias apócrifas de software, videogramas o sonogramas, o de plano operando para la delincuencia organizada.
“Si esa mano de obra, en lugar de expulsarla del país o ponerla al servicio del subempleo o la delincuencia la aprovechamos y la ponemos a producir, seríamos capaces de revertir las condiciones de la economía, pues si más gente trabaja en la legalidad, contribuye con el pago de impuestos sobre el trabajo y esto genera mayor economía y demanda más servicios que, a su vez, benefician a las empresas que sean capaces de producir masivamente, con calidad y bajo precio”, concluyó.


























