Redacción
La obesidad y el sobrepeso son problemas de salud que poco a poco ha ido ganando terreno en México debido a la falta de actividad física y malos hábitos alimenticios como la ingesta excesiva de carbohidratos, harinas refinadas y bebidas azucaradas, así como el abuso de comidas ricas en sal y grasa, o el consumo de bebidas alcohólicas.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la Delegación Estado de México Poniente sugiere que al decidir iniciar un régimen dietético, se acuda con un médico o especialista en nutrición, a fin de evitar ser presa de los anuncios publicitarios de “productos milagrosos”, tratamientos dietéticos, píldoras, malteadas, así como clínicas o centros que prometen a las personas ayudar a reducir de peso y talla de manera inmediata.
Usar los productos “milagro” para control de peso tienen riesgos que van desde perder dinero, obtener efectos contraproducentes, lesionar o afectar al organismo llegar a una hospitalización e incluso, la muerte.
La mejor forma de recuperar un peso saludable, es acudir con un especialista que mediante estudios médicos conozca la situación del paciente, e indique una dieta congruente con su edad, condición física y complexión, y sobre todo, “no dejarse llevar por los productos que prometen bajar de peso milagrosamente, pues sólo el ejercicio y la sana alimentación brindará los efectos deseados”, señaló el IMSS.
Algunas de las recomendaciones que si dan resultados, son: realizar actividades físicas por lo menos 30 minutos al día, aumentar el consumo de agua natural, comer frutas y verduras, reducir la ingesta de carbohidratos, grasas y comida o bebida altamente azucarada.


























