Sección | Opinión - 28 enero 2011

Antipasto

“En este país no es posible hacer fortuna trabajando honestamente” (parafraseando al J.J.)

(Por: Jazmín Martínez/Parte I)

Para Servando Baltazar

Manejando por la autopista México-Toluca, unos kilómetros después de la caseta rumbo a Toluca, un taxi con cromática verde comenzó a insistir con sus luces detrás de mí. Pensando que quizás deseaba el paso, cambié mi carril por uno de menor velocidad. Las luces continuaron insistiendo hasta que el tipo me hizo señales de que algo andaba mal con mi auto. Preocupada por problemas recientes que había tenido con ese automóvil (del tipo de problemas que las mujeres no entendemos), me orillé. El hombre, amablemente, bajó su cristal y me señaló que una de mis llantas venía muy floja. Me asusté, sabiendo lo que eso significaba. Servicial, el taxista bajó todo su instrumental mecánico y se ofreció a arreglar el problema…a cambio de la módica (sic) suma de 380 pesos. Cuando le dije que sólo traía cuarenta y que prefería llamar a alguien más, no hizo caso y comenzó a trabajar. Cuando terminó insistió en que le dejara algo de valor, pero es cierto que yo no traía nada más que zapatos y ropa de una sesión fotográfica que había tenido por la mañana. Cuando el hombre lo corroboró, me pidió que le dejara mi llanta de refacción. Por supuesto el me daría su número telefónico para que yo recogiera mi llanta cuando le liquidara el pago por sus servicios. Marqué mil números para que alguien acudiera con el dinero. Un amigo llegó al cabo de media hora y pagó al señor una suma mayor a la pactada. El hombre nos dejó su número telefónico y nos pidió que por favor lo visitáramos en un taller mecánico que supuestamente tiene detrás de la terminal de autobuses toluqueña. Hay que recalcar que durante la espera, el hombre se volvió cada vez más insistente hasta el punto en que del amable taxista no quedó nada.

Después de la charada, mi amigo y yo volvimos a la ciudad, cada quien en su auto. Volvimos a vernos hasta la noche, cuando me comentó lo siguiente: una amiga de su trabajo había pasado por la misma situación de la llanta floja, casi un mes antes, pero en Paseo Tollocan. La descripción del taxista era la misma: hombre moreno, de bigote, estatura media, delgado y que habla con un marcado “dijistes, quedastes, hicistes”. El mismo taxi de cromática toluqueña, la misma historia, sólo que esta vez la mujer había aceptado dejarle el gato hidráulico en garantía. Sin embargo, cuando se comunicó a un teléfono similar al que a nosotros nos dieron (con la diferencia de un dígito), el interlocutor negó conocerla y mucho menos tener la herramienta en cuestión. El gato fue cotizado en diez mil pesos, precio de agencia.

El lector pensará que está ante uno de esos mitos urbanos que circulan en internet en forma de cadena. Yo empeño mi credibilidad en afirmarles lo contrario, pues esto me sucedió antier, 26 de enero de 2011, aproximadamente a la una de la tarde. Parece que el sujeto estafa sólo a mujeres solas y es posible que existan muchos más casos en la zona, sólo que no han sido reportados. El llamado es a que comuniquen esto a sus parejas, amigas, conocidas, para que no caigan en la trampa y si se enfrentan a la situación, registren las placas, ya que yo no lo hice.

He quedado con una asquerosa sensación de vulnerabilidad, que sólo minimizaré compartiendo el suceso, por la vía que sea, quizás pudiendo así evitar que este hombre continúe con sus engaños.

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3 Respuestas para “Antipasto”

  1. Yasmin dice:

    Hola, me parece muy importante comentar esto que nos platicas pues a mi hermana le paso algo igual en la Méx.-tol. Con el pretexto de que tenia una llanta floja un hombre se le emparejo mientras manejaba en la carretera haciendo que se orillara, el tipo luego simulo que reparaba la llanta y le pidió a mi hermana que se quitara el cinturón para usarlo para jalar la llanta y acomodarla ( lo cual a mi hermna le pareció muy raro) luego el hombre le pidió que se agarrara para presionar el acelerador (mas raro aun) lo cual mi hermana no hizo, el hombre se torno medio agresivo y empezó a decirle de groserías y a gritados que se gacha detrás se la puerta. Mi hermana logro salvarse del tipo al darle un portazo en la cabeza. Es súper importante que las mujeres no acepten ayuda de extraños en la carretera porque muchos hombres se están aprovechando de que cada día hay mas mujeres que manejan todos los días solas para ir a trabajar! No se detengan, bajen la velocidad lo suficiente como para que en caso de que sea verdad lo de la llanta no tengan ningún accidente, llamen algun conocido para que las vea en algún lugar pero no se detengan solas en la carretera! Y revisen sus llantas y su coche antes de que salgan a carretera… Tenemos que cuidarnos entre todas! El estado de Mexico es un de los estados en donde el indice de feminicidios es muy alto! No de chance a que las lastimen, estén alerta.

  2. Jazmín Martínez dice:

    Gracias, Yasmín, por tu comentario. Mi idea es que comencemos a denunciar formalmente a este tipo. Pensamos que no era agresivo, pero con lo que nos dices el peligro se vuelve aún mayor. Por favor, sigan compartiendo esto.
    Saludos.

  3. Josafat M dice:

    Lo bueno es que yo vivo hasta acá. Gracias por tu altruista alerta.

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