Sección | Portada - 17 diciembre 2010
(Por: Alfredo Plascencia Sánchez)
Ciudad de México. La telefonía móvil se ha convertido en un problema de las aulas, pues la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) ha recibido varias denuncias sobre la utilización de esos equipos de comunicación para la venta de drogas y pornografía entre los estudiantes. Incluso, se ha detectado la transmisión de imágenes de contenido sexual explícito, cuyos protagonistas son los propios alumnos, quienes capturan sus cuerpos desnudos o semidesnudos para después enviarlos, vía internet o bluetooth, a sus compañeros.
Por su parte, la reconocida casa encuestadora Harris Interactive, reveló que el 19 por ciento de los adolescentes participa en actividades de sexting (contenido erótico o pornográfico por telefonía celular). Además, el 60 por ciento de ellos lo hace a su pareja sentimental, pero el 11 por ciento reconoce haber enviado imágenes sugerentes a personas desconocidas. Y el 81 por ciento de las personas que realizan estas prácticas tiene menos de 18 años.
Y aunque en México no existen cifras oficiales al respecto, se considera que la tendencia de los jóvenes mexicanos en la utilización de telefonía celular es similar a la de los norteamericanos, quienes envían una media de tres mil 339 mensajes de texto con sus teléfonos móviles al mes, lo que significa más de seis mensajes cortos por hora. Y un gran porcentaje de ellos para la venta u oferta de drogas.
Todo ello, según el análisis que realizó la Comisión de Educación en el Senado de la República, por lo que la Cámara alta exhortó a la SEP a emitir lineamientos generales que regulen el uso de la telefonía móvil al interior de los centros escolares. Además de incorporar, en el Programa Escuela Segura, pautas que fomenten la privacidad de imágenes y datos personales entre los alumnos.