(Por: Sol Rubí Santillana Espinosa)
Tres de cada 10 universitarios están desempleados. Cada año se gradúan alrededor de 700 alumnos que son arrojados al mundo laboral sin el respaldo de un trabajo. La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) reconoce que al menos la mitad de sus egresados se están empleando en áreas distintas a la carrera que estudiaron. Mientras que en promedio, los jóvenes se tardan un promedio de ocho meses en conseguir empleo, lo que significa más de medio año dependiendo de sus padres o viéndoselas negras en franco desempleo.
Aunque, por su parte, el rector de la UAEM, Eduardo Gasca Pliego aseguró que las medidas para reactivar la economía en la entidad que recién anunció el gobierno del estad significan un apoyo directo a los egresados que por lo menos en el primer año de su inserción a la vida laboral no estarán obligados a pagar impuestos.
“Yo creo que las medidas del gobierno del estado han sido muy atinadas pues hay un apoyo directo y específico para la universidad en el sentido de que los nuevos egresados que sean contratados en este periodo no paguen impuestos. Entonces esto ayudará además de los beneficios que se tienen al alcance”, afirmó el rector durante la ofrenda floral que se llevó a cabo el día de ayer en la Preparatoria 1, debido a la conmemoración del natalicio de Adolfo López Mateos.
Subempleo juvenil
(Por: Sol Rubí Santillana Espinosa)
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo, alrededor de 321 mil mexiquenses se encuentran en situación de desempleo y de éstos el índice más alto corresponde a jóvenes. Es más, según estos datos es el estado de México el que presenta la tasa de desempleo más alta del país, con 6.2 por ciento que se ha venido a agravar con la crisis económica que ha hecho que se pierdan miles de empleos formales.
De manera que los mexiquenses, sin decidirlo, se han visto obligados a trabajar con amigos y conocidos para paliar la falta de empleo. Sin embargo, tener un sueldo para literalmente “sobrevivir” no resulta suficiente sobre todo si se piensa en que, insertados en la informalidad, los mexiquenses no tiene acceso a servicios médicos ni la seguridad que otorga un sueldo regular.


