Toluca.- Los hijos de familias que viven entre la violencia tienden a repetir los patrones, por lo que se genera una cadena y los golpes, insultos y violaciones pasan a formar parte de un círculo vicioso, del que es difícil salir.
Dado que la mayoría de las veces quien ejerce la violencia es el padre, las mujeres viven sometidas a las agresiones de su pareja, sin embargo no se atreven a salir de ese hogar, en ocasiones por miedo, lo que convierte a este fenómeno en uno de los padecimientos de mayor gravedad en la sociedad mexicana.
Durante la firma de un convenio de colaboración entre la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México y la Fundación “Pro Tamar A.C”, su presidenta, Martha Vollrath Almada, instó a romper el círculo de reproducción de la violencia, que sólo deja huellas negativas a las víctimas.
Vollrath Almada destacó que cada 12 segundos una mujer es maltratada, lo que significa que cada semana más de 50 mil féminas soportan agresiones, tanto físicas como psicológicas.
Además, 90 por ciento de las mujeres que sufre violencia en el matrimonio fueron víctimas durante el noviazgo.
Al narrar parte de su experiencia personal y calificarse como una sobreviviente de violencia intrafamiliar, la profesionista alertó a los presentes sobre el problema que representa que haya relaciones de noviazgo en donde prevalezcan los golpes. Esto ha generado que seis de cada 10 mujeres vivan un noviazgo con violencia.
Mencionó que los efectos en el ánimo de las mujeres golpeadas o maltratadas ya sean esposas o novias, es que tienen vergüenza de denunciar y se sienten solitarias porque creen que son las únicas a las que les pasa y tienden a aislarse. También se pueden sentir desprotegidas, sin autoestima, llenas de temores.
La violencia es un patrón aprendido que pasa de generación en generación, es tiempo de detenerla. Para ello, Fundación “Pro Tamar” se ha unido con la Codhem para que juntos logren detener la violencia que hasta hoy ha destruido a tantas familias mexiquenses.
Redacción























